La biopsia líquida en la Fundación FERO: un tratamiento de cáncer personalizado
3 de octubre de 2022Consiste en analizar una muestra de sangre para confirmar o descartar la presencia de células tumorales y estudiar su ADN para personalizar el tratamiento. Gracias a la biopsia líquida podemos saber en todo momento cómo está el tumor, las alteraciones fundamentales de la enfermedad y decidir el mejor tratamiento para el paciente.
En la Fundación FERO apostamos firmemente por esta tecnología, como demuestran programas como el Programa de Diagnóstico Molecular Avanzado (DIAMAV) o el de Unidad de Medicina de Precisión en Oncología del INCLIVA y los proyectos ganadores de las Becas FERO como los liderados por el Dr. César Serrano, el Dr. Joaquín Mateo o el Dr. Héctor Peinado.
El Programa de Diagnóstico Molecular Avanzado (DIAMAV)
La biopsia líquida VS. la biopsia clásica
El análisis del tumor con la biopsia clásica es un método más invasivo que con la biopsia líquida, ya que la primera requiere una operación y la segunda una extracción de sangre. Además, la biopsia clásica solo puede realizarse un par de veces durante el tratamiento de la enfermedad debido a su complicación, frente a la biopsia líquida que puede realizarse tantas veces como se desee.
¿Cómo funciona la biopsia líquida?
En este sentido, podemos utilizar la biopsia líquida para monitorizar los diferentes biomarcadores que podemos identificar en sangre, como la presencia de mutaciones que podemos tratar en el paciente o la aparición de mecanismos moleculares de cierta resistencia, información con la cual podemos cambiar el tratamiento o seguir si el paciente responde a la terapia.
Hoy en día estamos usando la biopsia líquida en escenarios en los que, por ejemplo, se opera el tumor primario del paciente. Esta nos puede decir si quedan células tumorales en el paciente después de la operación.