El impacto de los vapers en la salud: ¿un riesgo para el cáncer?
23 de septiembre de 2024Según la encuesta EDADES, el 10% de la población de entre 15 y 64 años (el 12% de los hombres y el 8.9% de las mujeres) ha usado cigarrillos electrónicos alguna vez. Los hombres presentan mayores tasas de consumo en todos los grupos de edad, excepto entre los 45 y 54 años, donde las mujeres tienen una prevalencia más alta. El grupo de 15 a 24 años es el que más utiliza estos dispositivos en ambos géneros, lo que pone de manifiesto la influencia de estos dispositivos en los más jóvenes.
Ante estos datos surgen muchas preguntas, así como una gran preocupación por las posibles consecuencias a medio y largo plazo del consumo de estos nuevos dispositivos.
Los vapeadores: ¿qué son?
Aunque se promueven en muchos casos como una alternativa más segura al tabaco tradicional, se está empezando a ver que es igualmente perjudicial para la salud y existe una creciente preocupación sobre su impacto, especialmente en relación con el cáncer y enfermedades respiratorias.
Los líquidos utilizados en los vapeadores, también llamados líquidos electrónicos, pueden contener nicotina (incluso en aquellos etiquetados como “sin nicotina”) así como aditivos, sabores y otros productos químicos tóxicos para el organismo. Sin embargo, estos productos no llevan tanto tiempo en el mercado como para que sepamos a ciencia cierta qué efectos pueden tener a largo plazo en
nuestro cuerpo.
Riesgos de los vapeadores para la salud

Vapers vs. tabaco convencional
Aunque los efectos a largo plazo del uso de cigarrillos electrónicos aún no se conocen completamente ni tampoco si afectan en mayor o menor medida que el tabaco, la evidencia actual indica que, por sus componentes, estos productos son perjudiciales para la salud. Ante esto, la OMS afirma que la opción más segura es evitar el uso tanto de cigarrillos electrónicos como de tabaco.
Además, el consumo de uno y otro no siempre es excluyente, sino complementario, ya que la nicotina es altamente adictiva, y su uso a través de los vapeadores puede aumentar significativamente la probabilidad de que los jóvenes comiencen a fumar cigarrillos convencionales. Estudios epidemiológicos han demostrado que el uso de cigarrillos electrónicos triplica el consumo de tabaco convencional entre los jóvenes no fumadores, lo que sugiere que los vapeadores pueden ser una puerta de entrada al tabaquismo.

Ante la evidencia actual, la práctica más prudente es adoptar hábitos saludables que minimicen los factores de riesgo, especialmente aquellos relacionados con el cáncer, donde fumar tiene un gran impacto.
Ante el tabaco y los vapeadores, di que no.